Las lesiones más comunes cuando empiezas a jugar seguido
El pádel es adictivo, lo sabemos. Pero también es una realidad que es uno de los deportes con mayor tasa de rehabilitación. En mis años en PadelStorage, he visto a cientos de jugadores "venderse" en la red no por falta de talento, sino porque su cuerpo dijo "basta". Si no te cuidas, esas ganas de jugar diario te pueden mandar directo a la banca por meses.
Codo, hombros, rodillas y espalda: qué les pasa con el pádel
La mayoría de los problemas en nuestra disciplina no vienen por contacto, sino por movimientos repetitivos y mal equipo. Los cambios de dirección bruscos provocan esos famosos esguinces de tobillo (especialmente el ligamento lateral externo). Pero lo que más me preocupa es el "codo de tenista" o epicondilitis. Ese dolor punzante en la cara externa del codo surge por una mala técnica o, lo más común, por usar una pala que no absorbe las vibraciones.
También tenemos el famoso "hombro doloroso" por sobrecargar el manguito rotador en los remates, y las roturas fibrilares en el gemelo, ese temido "síndrome de la pedrada" que sientes cuando arrancas a un sprint inesperado.
Cómo influye la pala en tus articulaciones
He probado muchísimas raquetas y te aseguro que la fisonomía de tu herramienta es tu primera línea de defensa. Muchos jugadores en México eligen palas de diamante solo porque las usa un profesional, sin saber que su balance alto y punto dulce reducido castigan horriblemente el codo si no tienes una técnica perfecta.
Peso, balance y dureza: cuándo te están jugando en contra
Si ya sientes molestias, olvídate de las palas pesadas o muy rígidas. Necesitas un balance bajo que no te canse la muñeca. En nuestra colección de palas para principiantes y de nivel intermedio, seleccionamos modelos con gomas más suaves que actúan como un amortiguador para tu brazo. No dejes que una pala "cabezona" te retire de las canchas.

Zapatillas y piso: por qué no es lo mismo jugar con cualquier tenis
Jugar pádel con tenis de correr o de gimnasio es una sentencia de muerte para tus rodillas y tobillos. El pádel exige saltos y frenadas en seco que estresan la fascia plantar y el tendón de Aquiles.
Impacto de la amortiguación y el agarre en tus rodillas
Un buen calzado especializado para pádel tiene una suela diseñada para el pasto sintético y la arena de nuestras canchas en México. Necesitas amortiguación reactiva para proteger la espalda baja y evitar la lumbalgia. He notado que marcas como Bullpadel o Nox han dado pasos gigantes en proteger la salud del jugador este 2026.
Calentamiento y accesorios: los salvavidas invisibles
Casi nadie calienta bien, y es el error más grave. Unos minutos de acondicionamiento activo antes de entrar a la cancha y estiramientos al final relajan las estructuras musculares. Pero si ya tienes esa molestia latente, existen accesorios de protección clave.
Usa muñequeras gruesas para estabilizar la articulación y absorber sudor (que hace que la pala pese más al resbalar). También te recomiendo el uso de geles y sprays de agarre como 4ON para evitar que tengas que apretar demasiado el puño, algo que dispara el dolor de codo inmediatamente.
Preguntas frecuentes sobre lesiones y molestias
¿Es normal que me duela el codo al empezar a jugar pádel?
Es común pero NO es normal. Puede ser falta de técnica o un grip demasiado delgado. Te sugiero revisar nuestra guía de overgrips para ajustar el grosor del mango.
¿Qué tipo de pala debería usar si ya tengo problemas de codo?
Busca una pala redonda, de balance bajo y goma blanda (EVA Soft o FOAM). Evita el carbono de alta densidad.
¿Qué zapatillas ayudan más si me duelen las rodillas?
Aquellas con cápsulas de gel o sistemas de amortiguación en el talón. Checa nuestra línea de tenis Set o Wilson para máxima protección.
¿Cuántos días a la semana puedo jugar sin pasarme?
Si estás empezando, 2 o 3 días es lo ideal. El descanso es parte del entrenamiento; los músculos necesitan recuperarse para evitar roturas fibrilares.
¿Cuándo hay que ir con un fisio o doctor en lugar de aguantar el dolor?
Si el dolor no desaparece en reposo o si sientes "pinchazos" agudos que te impiden cerrar la mano o caminar bien desde el primer paso de la mañana (síntoma de fascitis plantar). ¡No te automediques, ve con un profesional!